Parashat Yitro 24 Shevat 5781

Al leer el parashá Yitro, una de las porciones más centrales del judaísmo, se exponen ciertos temas principales como: 

  1. El personaje de Yitro
  2. La observación de Yitro a la vida cotidiana de Moshé e Israel
  3. El banquete de Yitro y Moshé
  4. El consejo de Yitro a Moisés
  5. Vemos como luego de tres meses, Moisés sube al Monte Sinaí y Dios habla a su pueblo ofreciéndoles que serán una nación de sacerdotes y una nación santa si guardan su pacto con Dios. 
  6. Leemos cómo Moisés habla a los ancianos y el pueblo responde: “Todo lo que Dios ha dicho haremos y obedeceremos” a una sola voz. Luego Dios da instrucciones a Moisés sobre los límites de pureza para presentarse delante de Dios, finalizando de cómo Dios habla a través de truenos y estruendos de cuernos, captando Moisés la palabra de Dios, y el resto del pueblo sólo ve y escucha truenos, ruidos. 
  7. Dios desciende a la cima del Sinaí, y llama a Moshé. Dios advierte al pueblo sobre su santidad. Dios habla las 10 palabras a Moisés y él las capta. 
  8. El pueblo impresionado por la presencia de Dios, le piden a Moisés que fuera su interlocutor con Dios. Dios da instrucciones de no hacerse de esculturas de dioses con plata u oro, sino que fuese su altar de tierra para el sacrificio, así como mantener recato el sacerdote al subir a dicho altar. 

Al parecer son temas diferentes los que se tocan, siendo tres principales como Yitro, las 10 palabras y la manifestación divina en Sinaí, pero para mí todas tienen algo en común: “la capacidad de captar la divinidad en cada situación”. 

¿porqué? De Yitro dice 18:1 “וַיִּשְׁמַע יִתְרוֹ – Vayishma Yitro – Y escuchó Yitro” lo cual más adelante en el verso 11 concluye: “Atah yadati ki-gadol Adonay mikol-ha’elohim – עַתָּה יָדַעְתִּי, כִּי-גָדוֹל יְהוָה מִכָּל-הָאֱלֹהִים – Ahora acabo de conocer que el Eterno es más grande que todos los dioses”. Es hermoso ver que la Torá se enfoca en quién es Yitro “ahora” no “en quién fue”, es decir, para Dios el presente define a cada persona y no lo hace su pasado. Además, es interesante ver que un hombre que no es israelita, líder y sacerdote (posiblemente pagano) del pueblo Midián, un pueblo no escogido, sea el primero en ser mencionado en la Torá en bendecir a Dios cuando dijo en el 18:10: “Vayomer Yitro baruj Adonay-  וַיֹּאמֶר, יִתְרוֹ, בָּרוּךְ יְהוָה-  Y dijo Yitró: ¡Bendito sea el Eterno!. De esta manera vemos que Yitro captó la divinidad a través de un relato contado por Moshé, como dice Yeshúa en Yojanán 20:29 “dichosos los que no han visto y sin embargo creen”. 

Otro nivel, es captar a Dios a través de otras personas y sus sabios consejos. En este caso, Yitro capta a través de la observación de una situación una solución. No sé cuántas veces tomaron turno los israelitas para ver a Moshé con una inmensa cola con un letrero de “resolución de conflictos” y nadie hizo nada al respecto, porque simplemente no “captaron” algo que estaba mal. Sin embargo, Yitro, capta una situación que merece atención y actúa, no se guarda la solución. Luego habla con Moisés con humildad proponiendo un consejo al decirle: (18:23) “Si hicieres esta cosa y Dios así te la ordenare, entonces podrás soportar, y también todo este pueblo irá a su lugar en paz” y por otra parte vemos que un líder debe ser humilde para escuchar y actuar como vemos en el 18:24 “Y escuchó Moisés la voz de su suegro e hizo todo lo que le había dicho”. Si uno lee entre líneas Yitro captó la solución a un problema, y Moshé captó que Dios le habló a través de su suegro porque no menciona que consultó a Dios al respecto. 

También podemos captar a Dios frente a fenómenos naturales, es decir, vibrar en la frecuencia que Dios vibra o podríamos decirlo de otra manera: “sintonizarnos con Dios”. Mientras que el pueblo veía y escuchaba fenómenos naturales (temblores, truenos, nubes, relámpagos y una voz de shofar- 19:16-), Moisés escuchaba claramente a Dios (19:19). Solamente en una oportunidad el pueblo captó a Dios cuando dijeron a una voz “Todo lo que el Eterno ha dicho haremos” (19:8), sin embargo, al no estar preparados para captar la voz de Dios, al ser humano le genera miedo al sentirse vulnerable, lo que provoca un alejamiento hacia la divinidad (20:17-18) provocando que en lugar de acercarnos a Dios, pidamos un interlocutor como Shemot 20:16 dice: “ y dijeron a Moisés: ¡Habla tú con nosotros, que nosotros oiremos; mas no hable Dios con nosotros, no sea que muramos!”

Podemos captar también a Dios a través de la palabra escrita y oral (devarim 5:19, shemot 20:1) cuando se expresaron las 10 palabras que resumen la Torá, como nos enseñó nuestro rabino Johnson, que se resume en nuestra capacidad de captar cómo relacionarnos hacia Dios, hacia nosotros mismos y hacia nuestros semejantes. 

Esta semana en nuestra oficina tuvimos un accidente lamentable con una cisterna que transportaba melaza hacia el puerto, en una curva, el conductor no respetó la velocidad en función del peso que transportaba y volcó. Cuando me anunciaron, por su puesto, pensé en si habían heridos o muertos. Cuando me anunciaron que sólo eran daños materiales, me movilicé a realizar operaciones de limpieza para evitar otro accidente. Al momento de llegar Dios me permitió evaluar que el lugar del accidente era un lugar donde normalmente hay personas esperando tomar el autobús, la melaza derramada se fue a una canaleta para caer en una zona de terreno que no afecta al medio ambiente. Luego iniciamos labores de rescate y pedí a Dios que me ayudará, que hiciera misericordia conmigo más de lo que había mostrado al no haber personas afectadas. Inmediatamente mientras llegaba una cisterna con agua a presión para limpiar carretera, el dueño del camión había coordinado la llegada de arena, y luego de la “nada”, apareció una brigada (que no había llamado ni coordinado) de la empresa de gobierno que da mantenimiento a carreteras, FOVIAL, como reloj sincronizado limpiando la carretera en cuestión entre todos de 10 minutos, para un trabajo que tardaría no menos de 4-5 horas de realizarse. Dije: ¡Baruj Hashem! El dueño de la empresa de transporte y personal de la aseguradora estaban admirados de la coordinación, y les dije: “Dios coordinó todo para que resolvamos el problema rápidamente”. Luego entendí (capté) que era Dios obrando en esta situación cotidiana. No sé cuántos de ustedes se están enfocando en áreas negativas, viendo el vaso medio vacío y no el vaso medio lleno, pero, en la situación en que estemos, ¿estamos captando a Dios en medio? O ¿nos vemos a nosotros mismos? ¿cómo actuaremos, como Moshé que captó a Dios o como el pueblo que tuvo temor a lo que veían? 

Shabbat Shalom