Parashá Lej Lejá 13 Jeshvan 5781

Shabbat Shalom comunidad Shear Yashuv

Es un placer y gusto poder acercarles estas palabras, de esta Parashá Lej Lejá, una Parashá realmente hermosa.

“Vayehi Avram ben-tish’im shanah vetesha shanim vayera Adonay el-Avram vayomer elav ani El-Shaday hithalej lefanay veheyeh tamim.” “יְהִ֣י אַבְרָ֔ם בֶּן־תִּשְׁעִ֥ים שָׁנָ֖ה וְתֵ֣שַׁע שָׁנִ֑ים וַיֵּרָ֨א יְהֹוָ֜ה אֶל־אַבְרָ֗ם וַיֹּ֤אמֶר אֵלָיו֙ אֲנִי־אֵ֣ל שַׁדַּ֔י הִתְהַלֵּ֥ךְ לְפָנַ֖י וֶֽהְיֵ֥ה תָמִֽים:” “Y Cuando Avram tenía noventa y nueve años, apareció el Eterno a Avram y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; anda delante de mí y sé perfecto.”

Palabras de Bereshit 17:1, inicio del pacto del Brit Milá (בְּרִית מִילָה) en cual Hashem hace un pacto con Abraham y le va a dar tres cosas para el futuro:
• Un Dios que le va a acompañar siempre
• Un Pueblo que va a descender de él
• Y una tierra para ese pueblo

Esa es la promesa de Dios a Avram. Pero ¿cuál es la parte de Avram en ese pacto? Porque en todo pacto siempre hay un ofrecimiento y una obligación. Para Abraham es hithalej lefanay – הִתְהַלֵּךְ לְפָנַי-, anda delante de mí, es decir, sírveme; Y la otra cosa que Dios le pide es veheyeh tamim – וֶהְיֵה תָמִים – , y sé íntegro, es decir, ten una intención, una kavaná – כַּוָּנָה-, pura y correcta, camina los días de tu vida para servir al Eterno, al Único.

El nombre de Dios que aparece es Shaddai – שַׁדַּי-, She-Dai – שַׁ, י -, el que es suficiente. Es decir, si te encaminas en este pacto, entonces te darás cuenta y aprenderás que mi Ser, el Único, Bendito Sea Él, es suficiente para nuestra alma. Es el que completa absolutamente nuestra alma.

Ahora, Avram, va a recibir un cambio de nombre, de Avram a Abraham, una hei – ה-, que lo va a hacer Padre de pueblos, y Sarahí, mi princesa, va a pasar a llamarse Sarah, la princesa de todos. Entonces en Abraham y Sara tenemos un matrimonio, un núcleo, una pareja, que conforman el lado masculino y el lado femenino, que conforman midat haDin (מִדַּת הַדִּין), midat haRajamin – הָרַחֲמִים מִדַּת-, el atributo de justicia y el atributo de misericordia, que conforman la unidad de dos seres en un camino de encuentro con la Divinidad; pero Abraham, ¿quién fue Abraham? Lej Lejá (לֶךְ־לְךָ֛) “Vete hacia ti” y deja la casa de tu padre, y la tierra de tu padre, y la cultura de tu padre, y ve a la tierra que te voy a mostrar, Bendeciré al que te bendijere y maldeciré al que te maldijere, y en ti, se bendecirán todos los pueblos de la tierra“. Este es Abraham; pero ¿cómo llegó Dios a esto? O ¿cómo llegó Abraham a ser elegido por Dios? 10 generaciones de Adam a Noaj, 10 generaciones de Noaj a Avram, 10 un número perfecto, 10 es lo que alcanzó Abraham para haber recibido este hermoso pedido de Dios: “Lej Lejá”, vete hacia ti, sal de tu cultura, sal de tu tierra, y conviértete en un ivri, el que cruza el río, hever, el que está del otro lado ¿El otro lado de qué? del otro lado de la vida común. Este es Abraham.

¿Cómo llegó hasta eso Abraham? el Midrash nos va a contar que desde muy niño él trato de entender el origen de la existencia ¿quién soy? ¿dónde estoy? Y ¿adónde voy? Muy simple. ¿y cómo lo logró? Mediante el intelecto, pero no mediante la lógica en sí misma, sino bajo el intelecto iluminado. En la Cabalá diríamos “Keter”(כֶּתֶר). ¿y cómo logró semejante iluminación? Mediante preguntas y respuestas simples, ¿quién creó? ¿quién gobierna? ¿Por qué estoy vivo? ¿para qué vivo? ¿qué es la muerte? ¿qué es la vida? ¿qué debo hacer? Preguntas simples, respuestas simples. Esa pureza de su corazón, esa pureza de intención es lo que lo hace padre del pueblo del Israel.

Abraham fue creciendo como todos nosotros y fue desarrollando su potencial como todos nosotros, por ejemplo, cuando descendió a Egipto con Sara, tuvo temor de morir, entonces dijo una media verdad y una media mentira, “Sara es mi hermana”, y después cuando Sara se apuró por la promesa de Dios porque ahora no iba a tener descendencia e hizo que tuviese un hijo con Hagar, y de allí nació Ishmael y después Agar y Sara se pelean, y Sara le dice a Abraham expulsa a mi sierva y a su hijo que me tienen cansado con tantas quejas, ella se burla de mí, Abraham fue y lo hizo. Y así sucesivamente, ¿eso que muestra? Muestra que Abraham creció de experiencia en experiencia. Y ¿cómo lo pudo lograr? Porque es Ivrit, de Hever, el que cruzó de un lado del mundo a otro lado del mundo ¿cuál era el lado del mundo que él cruzó? La tierra Ur de Caldea, tierra de paganismo. Y, ¿adónde fue? A la Unicidad. Porque Dios le dijo: “Lej Lejá” Vete hacia ti, a la tierra que te mostrare, quiere decir, que no le mostró la tierra, que se la iba ir mostrando en la medida que Abraham iba caminando.

Así es con nosotros, particularmente, tienen un enorme desafío ahora, cruzar sus propios límites, unirse y cruzar la rivera, el temor del abandono, dejarlo de lado, porque Dios no los ha abandonado, y estar firmes en que Yeshúa los va a guiar. ¿qué tienen que hacer? Lo que hizo Abraham, muy simple: Servir a Dios y mantener la pureza de la intención, y entonces, Dios lo va a seguir protegiendo, los va a seguir uniendo, y va a hacer que el camino se vaya aclarando.

Más allá de las tristezas, más allá del hermoso recuerdo que nos ha dejado el rabino Percy, también están ustedes, que ahora tienen que unirse, proyectarse, caminar, van a tener tropiezos ¡y se van a tener que levantar! Como lo hizo Abraham. El mérito de Abraham ha sido Bitajón (ובטחון), la confianza. Confianza en que Hashem estaba con él, en que Hashem cuando dice y decreta HACE. Y que no importa lo que diga la cultura de nuestro alrededor, la voluntad de Dios siempre se cumple. Sea Abraham un ejemplo para todos nosotros, sea Abraham un ejemplo para darnos fuerza, y nunca se olviden, nunca se olviden que “todo proviene de Dios”, también este momento que van a atravesar proviene de Dios, y de Él venimos y a Él vamos, así que, a elevar el corazón, a ser íntegros y estar unidos.

Shabbat Shalom!