Blog Ki Tavo 21 Elul 5776 בלוג כִּי-תָבוֹא, כ”א אלול תשע”ו

“¿Quienes somos?”

Muchas veces me han preguntado Judios y no Judios “¿Quiénes somos?” He batallado con esto desde el primer momento que comprendí que Yeshua era el Mesías. Toda religión que desciende de la Torá lleva consigo sus propias ideas acerca de quién es su Mesías y lo que esperan que sea. Usted puede preguntar “¿por qué es esto tan importante? ¿O a quién le importa quién es el Mesías? “El aspecto importante del Mesías es su papel, lo que vino a hacer y cómo todo el mundo se ve afectado por su mensaje. En la porción Ki Tavo, Moshe está pidiendo a la gente a comprometerse nuevamente a la Torá ya que es la centralidad de todo lo que deberíamos de ser como  personas  al que Él llama Israel. Esto no estaba solamente destinado para los Judios; sino para toda la humanidad. Eso es lo que Yeshua vino a decirnos como nuestro Mesías … para completar lo que Moshe había comenzado.

Hace casi 4000 años, nuestro Creador escogió a un hombre Abram, y lo hizo Abraham, el “padre de muchas naciones”. Abraham era un gentil, un arameo, no era israelita. Cuando el pueblo de Israel   finalmente entraría a la Tierra Prometida, ellos harían una declaración – mi padre era un arameo errante que bajó a Egipto… Muchos años más tarde, sus descendientes, los israelitas se convertirían en esclavos en Egipto de la que en última instancia serían liberados por medio de Su Mano Fuerte y Su Brazo Extendido. (Deut.26: 5-10)

¿Quién es un israelita?

 La Torá nos permite saber que el israelita desciende de la línea paterna o alguien que se ha unido a nuestro pueblo. Sin embargo nuestros sabios han cambiado la línea paterna  por la materna, osea por la madre Israelita,  o alguien que se ha convertido! Si eso era cierto, entonces todos los descendientes del rey David no eran Judios desde su bisabuela  Ruth, la moabita y su bisabuelo  Boaz. Boaz mismo era un descendiente de Pérez, el hermano gemelo de Zera, cuyo padre era Judá y su madre fue Tamar una cananea por lo que si seguimos la lógica rabínica, los gemelos no eran israelitas. Hay muchos más ejemplos de esto en nuestras Escrituras.

Deut. 26:11 nos dice que después de llevar nuestros diezmos a Él, los levitas, junto con el extranjero deben regocijarse en todas las cosas buenas que el Señor, nuestro Dios ha derramado sobre nosotros y nuestras familias. Esta es una repetición de Números 15: 13-16, donde dice que el toshav ger, el extranjero entre nosotros, o prosélito debe tener los mismos derechos y obligaciones que el nativo israelita. Hemos de ser un solo pueblo y ambos llamados a obedecer a la Torá. Al final dice:una Tora y un conjunto de leyes serán para vosotros y el extranjero entre vosotros.

תּוֹרָה אַחַת וּמִשְׁפָּט אֶחָד, יִהְיֶה לָכֶם, וְלַגֵּר, הַגָּר אִתְּכֶם.

¿Cómo puede un prosélito también llamar a su padre un arameo que salió de Egipto?

 El prosélito tiene que pasar por el proceso de establecerse  e identificarse con el pueblo de Israel convirtiéndose así en uno de ellos. por tanto, esa persona se convierte en “Shomer Torá”, que significa que él quiere seguir y obedecer la Torah viviente. Entonces él es capaz de hacer el anuncio de que “mi padre era un arameo, que bajó a Egipto y finalmente se fue a la tierra prometida”. Se hace un hijo espiritual de Abraham, el padre de todas las naciones y parte de Israel.

 ¿Quienes somos?

 Somos hijos del Dios vivo, que es el creador del universo y somos seguidores de la Torá viviente. No es suficiente simplemente saber esto; tenemos que vivirla. Ese es el proceso de pasar de emuná (fe) para bitajón (confianza).