Blog Vayera 18 de Jeshvan de 5779 בלוג וַיֵּרָא, י”ח חשון תשע”ט

En esta comunidad judía, tendemos los brazos abiertos a cualquier persona externa que quiera unirse a nosotros sabiendo que Avraham Avinu, nuestro padre Avraham, vino del mundo gentil; él no nació israelita. Mientras aún era parte de las naciones, escuchó la voz del Creador que dice la Torá, “apareció” a Avram. La palabra “aparece” o “ve” se repite muy a menudo en las Escrituras. Cuando decimos, “oh, ya veo”, significa que entendemos. Hay personas que tienen vista, sin embargo, son ciegas y hay personas que son ciegas, pero tienen vista. Nuestros hijos nos “ven”; ellos observan lo que hacemos. Si queremos ser un buen ejemplo, tenemos que caminar por un camino recto y estrecho y eso no siempre es fácil.

Avraham no era un hombre perfecto, pero era un hombre apasionado con un deseo de obedecer y seguir al Creador que se le apareció. Avram lo “vio” de una manera especial, una que no era física, lo que le permitió apreciar y comprender lo que anteriormente no había podido ver. Muchos de nosotros jugamos un papel como actores profesionales. Usamos máscaras delante de los demás en lugar de mostrar quiénes somos realmente.

¿Alguna vez ha tenido un déjà vu en el que se pregunta si ha estado allí antes? Recientemente le pregunté a la gente en nuestra clase en internet de Torá , “¿cómo sabe que está escuchando la voz del Creador, que Él le está hablando?” Algunos hablaron sobre cómo pueden sentir Su presencia, otros sienten que Él los está moviendo a hacer ciertas cosas, o que de repente tuvieron una revelación después de la cual Su Palabra tuvo sentido para ellos. ¡”Ya veo”!

Nuestra ceguera viene de usar “anteojeras”. Caminamos con “anteojeras” en nuestra vida diaria, nos sentimos más cómodos creyendo lo que otros nos dicen y siguiendo a la multitud en lugar de ser como un faro de luz especial para los que nos rodean.

Hoy celebramos un Bar Mitzvah de un joven que creció con nosotros desde que era un niño. Espero que me vea como un buen ejemplo, incluso cuando me portaba mal. Mi oración es que cuando él vea algo malo en mí, entienda que el rabino también es humano con fallas. De esa manera, él puede mejorar de la misma manera que yo, como un hombre mayor, también puede mejorar. En la comunidad judía más grande, muchos jóvenes abandonan las sinagogas justo después de que hacen su Bar Mitzvah viéndolo más como un momento para festejar y recibir regalos. Lamentablemente, cuelgan su talit y rara vez regresan. No entienden que han dado un gran paso para convertirse en adultos y tienen la oportunidad de dar ejemplo a los demás al ser verdaderamente un “hijo del Mandamiento”.

Nosotros los adultos tenemos un gran reto. Podemos ser muy “esclarecedores” fuera de nuestros hogares, actuando de manera justa para todos los demás, pero tan pronto como llegamos a casa, cambiamos. Luego nos quejamos cuando nuestros hijos no nos escuchan o se preguntan por qué han dejado las congregaciones de sus padres. ¿Qué ejemplo les hemos estado dando en casa? Nuestros hijos huelen a hipocresía, desde muy pequeños perciben lo que sucede en el hogar. No se trata de ser perfecto ya que nadie es perfecto, pero el secreto está en reconocer a nuestra humanidad como lo hizo Avraham. Nunca intentó ser perfecto. Después de que el Creador lo llamó “justo”, inmediatamente falló. ¿Por qué el Creador nos da esto como ejemplo? Nos preguntamos por qué no luchó por su hijo Ismael cuando Sarah quería que él y Hagar fueran arrojados al desierto. Nos preguntamos por qué no intercedió por Isaac, su hijo amado, cuando le dijeron que lo llevara y lo matara. Sin embargo, él intercedió por los malvados de Sodoma y Gomorra. Esta misma cosa me pasó. Me pidieron que compareciera para testificar el carácter de una persona y lo hice voluntariamente. Esta persona no era cercana a mí en absoluto. Cuando me pidieron que hiciera lo mismo por alguien de mi propia familia, no podía hacerlo. Es muy fácil hablar para alguien que no está cerca de ti pero muy difícil defender a tu propia familia. No nos gusta parecer que somos egoístas. Aprendí una gran lección a través de Avraham. Muchos de nosotros tenemos ese problema, pero necesitamos aprender de este hombre para que podamos crecer y mejorar.

¿Te ha hablado el Creador? ¿Cómo nos habla? Él nos habla a través de las Escrituras, la Torá, las situaciones que enfrentamos, a través de las personas y de nuestras circunstancias que estamos viviendo. Cuando estuve en el hospital hace varios años y no tuve otro opción que mirar hacia arriba desde la cama. El Creador me habló alto y claro de la manera en que el Creador le habló a Avraham, en su alma. Él fue capaz de ver en el reino espiritual, ver su realidad y la realidad de las personas en su vida. Todos necesitamos tal experiencia. ¿Has tenido una experiencia muy especial con el Creador que ha cambiado tu vida? Permite que Boré Olam te hable y verás cómo cambiará tu vida.